Bacterias Controlarían Enfermedades en Cultivos de Ají y Pimentón

Bacterias Controlarían Enfermedades en Cultivos de Ají y Pimentón

Algunos aislamientos de bacterias de los géneros Bacillus y Pseudomonas podrían ser útiles en el control biológico de agentes infecciosos que generan pérdidas de hasta el 50 % en los rendimientos de estos cultivos.


Dichas bacterias pueden estimular la producción de hormonas para el crecimiento y defensa de las plantas ante microorganismos patógenos. Por otro lado, estas también pueden utilizar metabolitos, moléculas producidas durante el metabolismo, que inhiben parcial o totalmente el desarrollo de estos agentes que causan enfermedades.

Así lo asegura Ángela Liliana Rivera Calderón, estudiante de doctorado en Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira. “En las hojas y frutos hay una amplia diversidad de microorganismos que establecen comunicaciones complejas a través de metabolitos. Algunas bacterias son causantes de enfermedades y otras resultan benéficas”, explica.

Los cultivos afectados por bacterias pueden llegar a presentar pérdidas de hasta la mitad de la cosecha y, de no manejarse adecuadamente, los daños llegan a impactar en todo el cultivo y causar una pérdida total, advierte. Dentro de los fitopatógenos hallados se encuentran géneros como Xanthomonas, otras Pseudomonas y Pectobacterium.

La investigadora Rivera inició el estudio con el fin de identificar y caracterizar las bacterias asociadas a estos problemas y, principalmente, aquellas que pueden servir como antagonistas en el control biológico. A futuro, más que liberar las bacterias benéficas en los cultivos, la investigadora propone  identificar y producir en laboratorio los metabolitos que estas generan para aplicarlos a las plantas.

“El uso de metabolitos complementarios es más eficaz que emplear directamente las bacterias en campo, debido a que estas se pueden enfrentar a condiciones ambientales adversas que impedirían una óptima expresión de su capacidad biocontroladora”, explica.

Muestras al laboratorio 

Para los estudios se  han tomado muestras en los municipios de La Unión, Roldanillo, Palmira (Rozo), Dovio, Bolívar y Yumbo, donde se ha trabajado con mínimo tres fincas, respectivamente, colectando hojas y frutos de cultivos comerciales, tanto de material infectado como sano.

“Las muestras no podían presentar estados muy avanzados de daño porque esto dificultaría aislar los patógenos, por lo cual llevamos el material en neveras a los laboratorios de Sanidad y Microbiología Agrícola y de Diagnostico Vegetal de la U.N. Sede Palmira, para conservarlo”, comenta la investigadora.

En invernaderos de la U.N. Sede Palmira se adelantan procesos de multiplicación de plántulas de ají y pimentón para, posteriormente, inocularles los patógenos aislados y así corroborar su actividad.

Si estos microorganismos provocaban los mismos síntomas que se evidenciaban en las muestras infectadas, se concluía que eran los responsables del daño; si no generaban consecuencias negativas, se procedía a su estudio como posibles candidatos para antagonizar con los patógenos. Por otro lado, el material en buen estado se utiliza para identificar más bacterias benéficas.

De momento, las principales medidas que los agricultores implementan al advertir enfermedades por bacterias en sus cultivos de ají y pimentón están relacionadas con la aplicación de productos químicos, detalla la investigadora. En su opinión, esta práctica genera impactos en el medio ambiente y provoca efectos residuales como inducir la resistencia de los patógenos.

Según el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, en el 2013 se produjeron 42.236 toneladas de pimentón en Colombia, de las cuales el 29,3 % se cosecharon en los departamentos de Antioquia y Valle del Cauca. El promedio de rendimiento nacional ese año estuvo en 19,7 toneladas producidas por hectárea.

El estudio, que sirve como trabajo de grado de la investigadora Rivera,  se realiza con recursos de Colciencias, por medio de la convocatoria 727 de 2015 para Doctorados Nacionales y del Sistema de Investigación de la U.N.

El estudio es codirigido por los profesores Mario García Dávila y Eyder Daniel Gómez, de la U.N. Sede Palmira, y cuenta con la colaboración los docentes Héctor Fabio Ramos Rodríguez y Carlos Alberto Huertas Davey.

 

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